Aprendiendo a caminar

Finalmente después de más de 6 semanas, le quitaron el yeso a Sabrina. Lloró y gritó mucho con la sierra pero fue rápido, mucho mejor que haberla dormido.

Ya en la casa dió unos pasos, agarrada de las manos, tentativa. Los ojos le brillan como la primera vez que caminó. Está emocionada, ella sabe que algo está pasando.

Con el pasar de las horas se paró y dió algunos pasos sola. Se cae. Le da miedo. Se ve que la pierna se le va, desacostumbrada a aguantar el peso.

Es nada más cuestión de dias para que ande otra vez por ahí corriendo. Pero mientras tanto hay que llevarla despacio.

Nunca se acordará de nada de esto. A nosotros nunca se nos va a olvidar.